Engrandeces mis defectos sin casi conocerme. Eso y empequeñecerme se ha convertido en tu hobby.
Y los otros te siguen, los que podían ser mis amigos si se atreviesen a lo diferente. Los que podrían ser mis salvadores si alguien les explicara algo.
Sólo son niños, qué más da. Y yo me mataré, qué importa.
Tú te arrepentirás con el tiempo, y yo te perdonaría quizás si no me hubieses muerto.
Podrían parar todo esto, incluso las matemáticas y la lengua. Las restas en las que soy protagonista con mi signo negativo por castigo.
Pararlo todo y salvarme.
A mí y a los que me quieren. A los que me son insuficientes y llorarán de rabia mi entierro.
Pararlo todo, incluso por ti, que no puedes imaginar lo que me estás haciendo. Que sólo miras tu ombligo y que cuando levantes la cabeza, por fin, ya no me tendrás delante para redimirte y escabullirte, pudiendo pedirme perdón. Pudiendo, pese a mí, salvarte.
Lo encuentro de un nivel tan alto, que lo tengo que releer para comprenderlo.
Qué dominio de la palabra !!!👍👍