El leoncito de juguete.
El leoncito de juguete rugía sin parar. Yo sabía a ciencia cierta que estaba retando a mi paciencia y que el final de sus pilas [...]
El leoncito de juguete rugía sin parar. Yo sabía a ciencia cierta que estaba retando a mi paciencia y que el final de sus pilas [...]
Cuando llegó el diablo, ya no tenía nada que venderle.
No seas desierto cuando me falte el agua.
Haz un siglo de hoy,de mañana un segundo.
Cuando cae la noche, no hay farola que ilumine la oscuridad que lo atrapa.
El viento, el vendaval, venía de todos lados,paró al comenzar a caminar.
Poblaban las calles, reinaban las ciudades e inundaban todos los océanos y mares. Eran diminutos, pero gigantes, llenos de fuerza y misterio. Se colaban por [...]
“Vivo en un ático”, decía el desgraciado. Aquello de ático solo tenía el nombre que le pusieron en el anuncio de internet, porque en realidad [...]
Su conformismo fue más que suficiente.
Hasta sus propias manos lo maltrataban.